Tubo de campana extractora: tipos, medidas e instalación correcta

Elegir mal el tubo de la campana extractora es uno de los errores más frecuentes en una reforma de cocina. Y el resultado siempre es el mismo: una campana potente que huele, hace ruido y no extrae bien. En este artículo te explicamos qué tipos existen, qué medidas necesitas y cómo instalarlo sin perder ni un metro cúbico por hora de extracción.

Qué es el tubo de campana extractora y para qué sirve

El tubo de campana extractora es el conducto que lleva el aire cargado de humos, vapor y grasa desde la campana hasta el exterior del edificio o la red de ventilación general. Sin él, la campana no extrae nada; con uno mal elegido, extrae mucho menos de lo que debería.

Definición express: El conducto de evacuación es el tramo físico —rígido o flexible— que conecta la salida de aire de la campana con el punto de expulsión al exterior, y su sección, longitud y estado determinan directamente el rendimiento real del aparato.

El problema que más vemos en proyectos reales es este: la familia invierte en una campana con 800 m³/h de caudal nominal, el instalador coloca un tubo flexible de aluminio con dos codos de 90°, lo reduce de 150 mm a 120 mm para que quepa mejor y no sella las uniones. La campana acaba funcionando como si tuviera la mitad de potencia, hace un ruido molesto y a los seis meses aparecen manchas de grasa en el interior del armario. No es un problema de la campana. Es un problema del tubo.

Ojo con esto también: si en tu cocina vas a instalar una campana sin salida de humos al exterior (las llamadas campanas recirculadoras), el tubo interno sigue importando, aunque la lógica cambia bastante respecto a lo que explicamos aquí.

tubo de campana extractora | Yelarsan

Tipos de tubo para campana extractora

Hay tres familias principales. Cada una tiene su momento y su lugar; ninguna es siempre la mejor ni siempre la peor. El error habitual es elegir por precio o por lo que sea más fácil de encontrar en ese momento.

Tubo flexible de aluminio: cuándo usarlo y sus limitaciones

El tubo flexible de aluminio es fácil de instalar, se adapta a cualquier curva y es económico. Por eso es el más vendido. Y por eso mismo es el que peor funciona en la mayoría de instalaciones.

Su interior es rugoso, acordeonado. Esa textura frena el flujo de aire, acumula grasa con más rapidez que cualquier tubo liso y genera más ruido. Si además se instala comprimido o sin estirar del todo, cosa que pasa continuamente, la resistencia al paso del aire se dispara.

¿Cuándo tiene sentido usarlo? Cuando el espacio entre la campana y el techo es muy reducido y no hay forma de hacer el primer tramo con tubo rígido, o cuando hay un giro en un punto al que no se puede llegar con codo rígido. En esos casos, lo razonable es usar el mínimo tramo flexible posible y continuar con tubo rígido en cuanto el espacio lo permita.

Consejo rápido: Si usas tubo flexible de aluminio, estíralo al máximo antes de fijarlo. Un tramo de 50 cm comprimido puede duplicar la resistencia al aire respecto al mismo tramo bien estirado.

El tubo flexible de PVC también existe en el mercado. Es más ligero y algo más barato, pero tiene los mismos problemas de resistencia interna cuando no está perfectamente estirado. Su uso en instalaciones definitivas es minoritario.

Tubo rígido de PVC o metálico: la opción preferida

El tubo rígido, sea de PVC o de chapa metálica, tiene paredes interiores lisas. Eso marca toda la diferencia: el aire circula con menos fricción, el caudal real se acerca mucho más al caudal nominal de la campana y el nivel de ruido es claramente inferior.

Dentro de los tubos rígidos tienes dos formatos:

  • Sección redonda: Es la referencia técnica. Ofrece la mejor relación entre diámetro y caudal, y es el formato que usan casi todas las salidas de campana. Los diámetros más habituales son 100 mm, 120 mm y 150 mm. Se monta tramo a tramo con emboquille o con codo, y el ensamblaje es limpio y resistente. El inconveniente es que un tubo redondo de 150 mm ocupa un espacio visible que no siempre es fácil de ocultar.
  • Sección rectangular o plana (PVC): Diseñado para pasar por encima de los muebles altos o por el interior de un falso techo. Ocupa mucho menos altura y permite integrarlo con un embellecedor casi invisible. A igualdad de sección transversal, el rendimiento es comparable al redondo, pero hay que comprobar que la sección equivalente no sea menor que la salida de la campana. Fabricantes como Soler & Palau detallan las equivalencias entre secciones rectangulares y circulares en su documentación técnica para instaladores.

En cuanto a material, el PVC rígido es el más extendido en instalaciones domésticas por su precio y facilidad de corte. La chapa de acero galvanizado o el aluminio rígido aparecen más en entornos de hostelería o cuando la normativa del edificio exige conductos metálicos, algo que puede ocurrir en comunidades con conductos compartidos regulados.

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Medidas del tubo de campana extractora: diámetros y longitudes

La medida más habitual en campanas domésticas de gama media-alta es el diámetro de 150 mm. Es el estándar de referencia para campanas con caudales superiores a aproximadamente 500 m³/h.

Cuándo usar tubo de 150 mm y cuándo de 120 o 100 mm

El criterio es sencillo: no reduzcas nunca la sección del tubo por debajo de la salida que trae la propia campana. Si tu campana tiene una salida de 150 mm y colocas un tubo de 120 mm, estás creando un cuello de botella justo después del motor. El caudal cae, el ruido sube y el motor trabaja más de lo necesario.

Como referencia orientativa, y con todas las reservas porque cada campana tiene su curva de presión propia:

Campanas con caudales hasta aproximadamente 300 m³/h suelen venir con salida de 120 mm o incluso 100 mm. Las que trabajan entre 300 y 600 m³/h usan habitualmente 120 mm o 150 mm. Por encima de 600 m³/h el estándar es 150 mm, y en hostelería puede requerirse una sección mayor.

Dato: Según la documentación técnica de Soler & Palau sobre diseño de campanas domésticas, reducir la sección del conducto de evacuación puede suponer una pérdida de caudal efectivo muy significativa, además de incrementar el nivel sonoro del sistema.

En cuanto a longitudes comerciales, los tramos de tubo rígido de PVC se encuentran habitualmente en 1,5 m y 3 m. Los flexibles de aluminio se venden comprimidos y se estiran hasta 1,5 m o 3 m según el modelo. Si necesitas más longitud, empalmas tramos con los accesorios correspondientes, pero cada metro extra de recorrido suma resistencia al sistema.

Una advertencia que se menciona poco: estas referencias de diámetro son para instalaciones con recorridos cortos y pocos codos. Si tu instalación tiene varios metros de tubo y dos o tres cambios de dirección, el diámetro debería ser generoso desde el principio. La pérdida de carga acumulada puede equivaler a varios metros adicionales de tubo recto.

Tampoco aplican igual si tu cocina está en un piso antiguo con conducto comunitario de sección muy reducida. En ese caso el diámetro lo condiciona el conducto existente, y puede que la solución más sensata sea una campana recirculadora en lugar de una con extracción al exterior.

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Cómo instalar el tubo de campana extractora paso a paso

Instalar bien el tubo no es complicado, pero sí requiere planificar el recorrido antes de comprar nada. Improvisar sobre la marcha casi siempre sale caro.

El proceso general sigue este orden:

  1. Planifica el recorrido completo desde la salida de la campana hasta el punto de expulsión al exterior. Mide la distancia real, cuenta los cambios de dirección necesarios y decide qué tipo de tubo vas a usar en cada tramo. Cuanto más corto y recto, mejor.
  2. Elige el tubo y los accesorios antes de empezar: tramos de tubo, codos necesarios (de 45° o de 90°), reductor si hace falta cambiar de formato, y la clapeta antirretorno para el final.
  3. Corta los tramos a medida. El PVC rígido corta limpio con sierra de arco o sierra de inglete. El tubo flexible de aluminio, con tijeras de chapa o cúter.
  4. Ensambla de abajo hacia arriba, desde la campana hacia la salida. Cada unión debe solapar al menos 2-3 cm.
  5. Sella todas las uniones (ver sección siguiente).
  6. Instala la clapeta antirretorno en el punto de salida al exterior.
  7. Fija el tubo a la pared o al interior del armario con abrazaderas o soporte, para que no vibre ni se mueva con el tiempo.

La altura a la que se instala la campana también influye en el recorrido del tubo: una campana demasiado baja respecto al techo obliga a un primer tramo más largo o a un codo más pronunciado. En instalaciones bien planificadas, algo que en Yelarsan revisamos siempre antes de definir el mueble alto donde va alojada la campana, coordinamos la altura del mueble superior con la posición de la salida de la campana para que el tubo suba recto el primer tramo.

Cómo sellar un tubo de campana extractora correctamente

Las fugas en las uniones son la causa más frecuente de olores persistentes en cocinas recién reformadas. El humo no sale al exterior; se filtra por la junta mal sellada y queda atrapado en el falso techo o en el interior del armario. Con el tiempo aparecen manchas de grasa, humedad y un olor a cocina vieja que ningún ambientador elimina.

Los materiales para sellar son básicamente tres:

La cinta de aluminio autoadhesiva es la opción más usada y funciona bien si se aplica sobre superficies limpias y secas. No hay que confundirla con la cinta americana convencional, que no aguanta el calor. La cinta de aluminio específica para conductos resiste temperaturas de hasta 150 °C aproximadamente y no se despega con el tiempo.

Las abrazaderas metálicas ajustan la unión mecánicamente y son obligatorias en tramos flexibles: sin abrazadera, el tubo flexible puede desensamblarse por vibración. En tubo rígido, las abrazaderas complementan al sellado pero no lo sustituyen.

La silicona termoresistente se usa en puntos donde la junta no queda completamente plana o hay una pequeña holgura. La silicona estándar de baño no sirve aquí; necesitas una formulada para altas temperaturas.

Los puntos donde hay más fugas son, por este orden: la unión entre la campana y el primer tramo de tubo, los codos (sobre todo si no son de encaje sino de unión por solape), y el punto donde el tubo entra en el conducto de la pared.

Minimizar codos y curvas para no perder potencia

Cada cambio de dirección frena el aire. Un codo de 90° genera una resistencia al flujo equivalente, según la recomendación técnica habitual en climatización, a añadir entre 1,5 y 3 metros de tubo recto adicional, dependiendo del diámetro y la velocidad del aire. Dos codos de 90° en una instalación doméstica pueden equivaler a 4-6 metros extra de recorrido. Eso explica muchas campanas que no tiran bien en pisos donde el trayecto hasta el exterior parece corto.

Vamos a ver qué se puede hacer. Primero, planificar el recorrido para evitar giros innecesarios. Cuando el giro es inevitable, usar codos de 45° en lugar de 90°: su resistencia al flujo es notablemente menor. Dos codos de 45° para hacer un giro de 90° funcionan mejor que un único codo recto, aunque ocupen más espacio.

Si no tienes más remedio que poner varios codos, al menos asegúrate de que el diámetro del tubo sea el máximo posible. Perder sección y añadir codos es la combinación más destructiva para el rendimiento de cualquier campana.

Accesorios imprescindibles para el tubo de campana extractora

El tubo por sí solo no basta. Hay un par de accesorios prácticamente obligatorios y otros que dependen de la instalación concreta.

La clapeta antirretorno (también llamada válvula antirretorno) es el accesorio que más se omite y más falta hace. Se instala en el punto de salida al exterior y cierra cuando la campana está apagada, impidiendo que entre aire frío, olores de la calle o insectos. Sin ella, la cocina puede oler a humedad o a escape en días de viento, y en invierno baja una corriente de aire frío directamente por el conducto.

Los reductores permiten pasar de un diámetro a otro, por ejemplo de redondo a rectangular, sin perder estanqueidad. Son necesarios cuando la campana tiene salida redonda y el tubo continúa en formato plano para pasar sobre los muebles. Úsalos solo cuando sea necesario cambiar de formato; nunca para reducir la sección.

Los embellecedores son carcasas decorativas que cubren el tramo de tubo visible entre la campana y el techo. Los hay en acero inoxidable, en blanco y en varios acabados. No tienen función técnica, pero sí estética. Marcas como Balay comercializan tubos decorativos específicos para sus modelos de campana, con las medidas ajustadas a cada serie.

La rejilla de exterior protege la salida del conducto en la fachada o en el techo, evitando que entren hojas, insectos o agua de lluvia. En muchos casos viene integrada con la clapeta antirretorno en un solo elemento.

Todo esto, tubos, codos, reductores, clapetas y embellecedores, se encuentra en tiendas especializadas en ventilación y en la sección de calefacción y climatización de grandes superficies como Leroy Merlin. Las tiendas especializadas suelen tener más referencias de diámetros y formatos; Leroy Merlin ofrece disponibilidad inmediata y la posibilidad de ver los formatos físicamente antes de comprar.

Errores frecuentes al elegir o instalar el tubo de campana extractora

Estos son los errores que aparecen una y otra vez, con sus consecuencias reales:

Reducir el diámetro del tubo respecto a la salida de la campana. Ya lo hemos dicho, pero merece repetirse: es el error más dañino. Una campana de 150 mm con tubo de 120 mm pierde una parte importante de su caudal efectivo y trabaja con más ruido. No hay forma de compensarlo después sin cambiar el tubo.

Usar tubo flexible cuando cabe el rígido. El flexible es más cómodo de instalar, pero si hay espacio para el rígido, el rígido gana siempre en rendimiento y en durabilidad. Lo que más vemos en reformas de cocina es que el instalador elige el flexible por rapidez, no por necesidad técnica.

No sellar las uniones. Las consecuencias ya las describimos: olores, manchas de grasa y humedad en zonas ocultas que son difíciles y caras de reparar una vez cerrado el falso techo o montado el mueble superior.

Recorridos excesivamente largos. Si el tubo tiene que recorrer más de 4-5 metros con varios codos, el rendimiento de la campana puede caer de forma notable. En esos casos hay que revisar si la campana elegida tiene potencia suficiente para compensar las pérdidas del circuito, o si merece la pena replantear el recorrido.

Omitir la válvula antirretorno. Económica, fácil de instalar y con un impacto real en el confort diario. No tiene ninguna justificación técnica ni económica dejarla fuera.

Fijar el tubo flexible sin abrazaderas. La vibración del motor puede desconectar el tubo en pocas semanas si no está bien sujeto. Los humos se quedan entonces en el interior del armario en lugar de salir al exterior.

Preguntas frecuentes

¿Qué medida tiene el tubo de la campana extractora?

Depende de la campana. El diámetro más habitual en campanas domésticas potentes es 150 mm; las de gama media suelen usar 120 mm y las más básicas o antiguas, 100 mm. Antes de comprar el tubo, mira la ficha técnica de tu campana o mide físicamente la salida de aire del aparato.

¿Cuál es la diferencia entre tubo flexible y tubo rígido para campana?

El flexible se instala más rápido y se adapta a cualquier espacio, pero su interior rugoso frena el aire, acumula grasa y genera más ruido. El rígido tiene paredes lisas, extrae mejor, hace menos ruido y dura más, aunque exige más planificación en la instalación. Para la mayoría de cocinas domésticas, el tubo rígido de PVC es la mejor opción siempre que haya espacio para instalarlo. El flexible tiene sentido solo en tramos cortos donde el rígido no entra físicamente.

¿Cómo saber si el tubo de mi campana extractora está bien instalado y no pierde eficacia por culpa del recorrido?

Hay señales claras de que algo no funciona bien: la campana hace más ruido del esperado para su potencia, los humos tardan en desaparecer incluso al máximo, o aparecen olores persistentes aunque la campana esté encendida. Para detectar fugas en las uniones, puedes acercar un papel fino a cada junta con la campana en marcha; si el papel se mueve o se ve atraído hacia algún punto de la unión, hay fuga. Si el funcionamiento general es deficiente aunque no haya fugas evidentes, el problema puede estar en un recorrido demasiado largo, demasiados codos o una reducción de diámetro en algún punto del circuito. En ese caso, lo más práctico es repasar el recorrido completo, idealmente con un instalador que pueda medir el caudal real en la salida. El coste de revisar el tubo es siempre mucho menor que reformar el armario superior o el falso techo por acumulación de grasa.

Recomendación del experto sobre tubo de campana extractora

El tubo de la campana extractora es uno de esos elementos que nadie ve y que condiciona todo lo que sí se ve: si la cocina huele bien, si los armarios no amarillean con el tiempo, si el ruido de la campana es tolerable. En Yelarsan, cuando planificamos una reforma de cocina, el recorrido del tubo forma parte del diseño desde el principio, no es algo que se resuelve al final con lo que queda de espacio.

  • Elige tubo rígido siempre que puedas: PVC liso o chapa metálica, en el diámetro que marque la salida de tu campana. Si es 150 mm, no lo reduzcas.
  • Planifica el recorrido más corto posible: cada metro extra y cada codo de 90° restan potencia real. Si puedes bajar de tres codos a uno, hazlo, aunque el montaje sea más laborioso.
  • Sella todas las uniones con cinta de aluminio: no con cinta americana, no con celo, no con «ya queda ajustado». Cinta específica para conductos, bien pegada sobre superficies limpias.
  • Instala siempre la clapeta antirretorno: no es opcional. El ahorro de no ponerla se paga en olores, corrientes de aire y posibles problemas con la comunidad de vecinos si el conducto es compartido.

«Un tubo bien elegido no se ve, pero se nota cada vez que enciendes la campana.»


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