¿Vas a reformar la cocina y no sabes si tu instalación aguanta una placa de inducción, un horno y un lavavajillas funcionando al mismo tiempo? Es la duda más habitual. Y tiene respuesta. La instalación eléctrica de una cocina en España se rige por el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, el REBT. Aquí te cuento qué circuitos exige, qué cable lleva cada uno, dónde van los enchufes, qué protecciones necesitas y cómo encajarlo todo con los muebles sin acabar picando pared dos veces.
Qué circuitos eléctricos necesita una cocina según el REBT
Una cocina usa cinco circuitos del cuadro. C1 para luz, C2 para enchufes generales, C3 para placa y horno, C4 para lavavajillas y similares, y C5 para los enchufes de la encimera.
Definición express: un circuito es una línea que sale del cuadro eléctrico con su propio automático. Si falla uno, los demás siguen funcionando.
La parte del reglamento que lo regula es la ITC-BT-25. Te lo resumo en una tabla porque, sinceramente, es la forma más rápida de verlo:
| Circuito | Para qué sirve en la cocina | Sección mínima del cable | Automático (PIA) | Puntos que pide la norma en cocina |
|---|---|---|---|---|
| C1 | Iluminación | 1,5 mm² | 10 A | Puntos de luz según superficie |
| C2 | Tomas de uso general | 2,5 mm² | 16 A | 2 bases: extractor y frigorífico |
| C3 | Placa de cocción y horno | 6 mm² | 25 A | 1 base para cocina/horno |
| C4 | Lavadora, lavavajillas y termo eléctrico | 4 mm² | 20 A | 3 bases |
| C5 | Enchufes sobre la encimera (y baños) | 2,5 mm² | 16 A | 3 bases encima del plano de trabajo |
Un matiz que casi nadie explica: esos números son mínimos para dar por buena la instalación. No son una lista de deseos. Con dos bases en C2 y tres en C5 cumples, pero en la vida real te vas a quedar corto en cuanto tengas cafetera, tostadora, batidora y el cargador del móvil peleándose por el mismo enchufe. Lo normal es poner más.
Sobre el coste del cable por metro, no te voy a dar cifras. Varía mucho según marca, tipo de aislamiento y momento de compra. Lo único fijo: cuanto más gruesa la sección, más cara. Y en una cocina el cable es una parte pequeña del presupuesto comparado con la mano de obra.
Circuito C3 para cocina de inducción: sección y automático obligatorio
El circuito C3 de la cocina de inducción lleva como mínimo cable de 6 mm² y un automático de 25 A. Y va solo. Nada de colgar de ahí el microondas o un enchufe de la encimera.
¿Por qué tanta exigencia? Haz la cuenta. 230 voltios por 25 amperios dan 5.750 W, y hay placas de inducción de tres o cuatro zonas que, con todo a tope, pasan de esa cifra. Si el circuito es justo, el automático salta en mitad de la cena de Nochebuena. Si encima la sección del cable es menor de lo que toca, el cable se calienta. Eso es bastante peor que un automático que salta.
El reglamento permite que placa y horno compartan el C3. Aquí tengo que llevar un poco la contraria a lo que leerás en muchos sitios: que esté permitido no significa que sea buena idea. Si cocinas mucho, con el horno encendido mientras usas tres fuegos, pídele al instalador una línea separada para el horno (sobre todo si va en columna). La placa, tranquila en su C3; el horno, en la suya.
¿Y los 10 mm²? Se plantean cuando la placa es de potencia alta, el tramo desde el cuadro es largo o el instalador decide subir el automático por encima de 25 A. La sección del cable para la placa de inducción la tiene que decidir él con el cálculo en la mano, porque depende de la longitud, de cómo va el cable (empotrado, por tubo, agrupado con otros) y de la potencia real del aparato. Otra salida más barata: muchas placas, por ejemplo algunas de Bosch, permiten limitar la potencia máxima desde el menú para adaptarse a la instalación. Mira el manual antes de comprar cable.
Grado de electrificación básico vs. elevado: cuándo tienes que ampliar
Hay dos grados de electrificación. El básico ya incluye los cinco circuitos de antes (C1 a C5) y una previsión de 5.750 W. El elevado añade circuitos para calefacción, aire acondicionado, secadora o domótica, y la previsión mínima sube a 9.200 W.
Hay un error que veo repetido en internet: decir que el grado básico «no tiene C3, C4 ni C5». No es así. Una vivienda hecha con el reglamento actual en grado básico ya lleva circuito de cocina y horno. El problema de verdad está en otro sitio: los pisos con instalaciones antiguas, anteriores al reglamento vigente, que a veces tienen dos o tres circuitos para toda la casa. Ahí no hay grado que valga; hay que rehacer.
Dato: el reglamento que se aplica hoy es el aprobado por el Real Decreto 842/2002, publicado en el BOE. Si tu instalación es anterior a esa fecha y nunca se ha tocado, da por hecho que la cocina va a necesitar trabajo eléctrico.
¿Cuándo pasas a elevado? Cuando la vivienda supera los 160 m², cuando montas calefacción eléctrica o aire acondicionado, secadora o sistemas de automatización, o cuando superas el número máximo de puntos por circuito. Por ejemplo, más de 6 tomas en el C5 o más de 20 en el C2. En una reforma de cocina, lo que más suele empujar a ampliar es esto último: quieres muchos enchufes en la encimera y te pasas del límite.
¿Qué implica para el cuadro eléctrico de la cocina en una reforma? Más automáticos, más hueco en la caja y, en grado elevado, un diferencial adicional cada cinco circuitos. A veces el cuadro antiguo no tiene sitio y hay que cambiarlo entero. Un instalador autorizado hace el trabajo, emite el certificado de instalación (el famoso boletín) y lo registra en el órgano de industria de tu comunidad autónoma. El coste depende demasiado de cada casa como para darte una cifra seria.

Sección de cable correcta para cada circuito: guía rápida
¿Qué número de cable lleva cada circuito de la cocina? 1,5 mm² para la luz, 2,5 mm² para enchufes generales y de encimera, 4 mm² para lavavajillas y lavadora, y 6 mm² para placa y horno. Sin excepciones por debajo.
Luz (C1): 1,5 mm². Para los puntos de techo y las tiras bajo los muebles altos. Lo de qué tipo de luz poner en la cocina da para un artículo propio sobre iluminación de cocina; aquí solo importa el cable.
Enchufes generales (C2) y de encimera (C5): 2,5 mm². Nevera, campana, cafetera, robot de cocina.
Lavavajillas, lavadora y termo (C4): 4 mm². También se puede desdoblar en líneas independientes de 2,5 mm² con automático de 16 A para cada aparato. A mí me gusta más esta opción, lo digo en serio: si salta uno, los demás siguen a lo suyo.
Placa y horno (C3): 6 mm². Mínimo. Ya has visto por qué.
¿Cuándo te puede pedir el instalador una sección mayor? Con tramos largos desde el cuadro, cuando varios cables van agrupados en el mismo tubo y se calientan entre ellos, o cuando el aparato pide más potencia de la habitual. No te lo tomes como que te quiere cobrar más. Normalmente está aplicando el cálculo de caída de tensión, que es exactamente lo que se espera de alguien que sabe lo que hace.
"Aprendieron a aprovechar cada palmo de la cueva antes de que existieran los planos."
El 72% de las cocinas te roban casi la mitad de los m² de tu casa
Hay una forma de evitarlo.
Te cuento cómo los hombres de las cavernas lo resolvieron — y cómo lo aplicamos hoy, en Alicante, a cocinas de verdad.
Dónde colocar los enchufes: distancias de seguridad y alturas
Los enchufes de la cocina tienen que quedar fuera del volumen delimitado por planos verticales a 50 cm del fregadero y de la placa de cocción. La altura no la fija la norma; la marca el uso.
Esa distancia de medio metro está en la propia ITC-BT-25, así que no es una recomendación de buenas prácticas. Es obligatoria. Y piensa en vertical también: no vale poner el enchufe a 40 cm del fregadero pero muy alto «para que no le llegue el agua». El volumen se mide hacia arriba igual.
En la práctica, los enchufes de encimera se colocan entre 90 y 110 cm del suelo, unos centímetros por encima del canto de la encimera para que no les dé el agua al limpiar y para que el enchufe quede por encima del zócalo trasero o el copete. Los de nevera, lavavajillas y horno se ponen donde el mueble deje un hueco accesible, no donde quede bonito en el plano. La altura de los enchufes en la cocina da para mucho más, y la tratamos aparte.
¿Cuántos enchufes necesita una cocina? La norma pide 3 sobre la encimera en el C5 y 2 en el C2. Mi opinión: en una cocina de uso diario, apunta a dos puntos de enchufe (dobles) por cada tramo de encimera libre, y al menos uno cerca de donde vayas a dejar pequeños electrodomésticos de forma fija. Ojo con pasarte de 6 tomas en el C5, porque ahí ya cambias de grado de electrificación.
Los enchufes ocultos o integrados en la encimera son otra opción que se ve cada vez más. Tienen sus propios requisitos de montaje y estanqueidad, así que si te interesan, mira primero el artículo específico sobre enchufes ocultos en la encimera antes de decidir.
Cálculo de potencia total y si tu contrato de luz es suficiente
Suma la potencia de los electrodomésticos que pueden funcionar a la vez y compárala con la potencia contratada. Si la pasas a menudo, el limitador cortará la luz de toda la casa. Sin previo aviso.
Esto es lo que más se olvida cuando planteas una instalación eléctrica de cocina desde cero. Puedes tener circuitos perfectos y, aun así, quedarte a oscuras porque tu contrato es de 3,45 kW. Los circuitos protegen cada línea; el contrato limita la casa entera. Son dos cosas distintas, y conviene tenerlas claras antes de hablar con el instalador.
La fórmula simplificada es P = V × I. Con 230 V, cada amperio son 230 vatios. Por eso las potencias de contrato habituales salen de multiplicar: 3,45 kW (15 A), 4,6 kW (20 A), 5,75 kW (25 A), 6,9 kW (30 A) o 9,2 kW (40 A).
Un ejemplo con potencias aproximadas, porque cada modelo es distinto (mira la placa de características de los tuyos):
| Aparato | Potencia aproximada | ¿Funciona a la vez que otros? |
|---|---|---|
| Placa de inducción (a tope) | 7,4 kW | Rara vez al máximo, pero pasa |
| Horno | 3,5 kW | A menudo, junto a la placa |
| Lavavajillas (calentando agua) | 2 kW | Sí, sobre todo de noche |
| Microondas | 1,2 kW | Ratos cortos |
| Frigorífico | 0,15 kW | Siempre |
Sobre el papel son más de 14 kW. Nadie usa todo al máximo a la vez, claro. Pero una escena realista (dos zonas de inducción fuertes, horno precalentando y lavavajillas en marcha) puede superar 6 kW sin esfuerzo, y eso ya tumba un contrato de 4,6 kW. Si además tienes termo eléctrico o aire acondicionado en otra parte de la casa, súmalos.
Ahora, el límite que te digo claramente: este cálculo sirve para viviendas con consumos domésticos normales. Si cocinas poco, comes fuera entre semana y usas la placa a media potencia, puede que no necesites subir el contrato aunque los números teóricos digan lo contrario. Conviene revisar tus facturas o el registro del contador inteligente cada 6 meses antes de cambiar nada; subir potencia tiene un coste fijo mensual que pagas lo uses o no.
Porque si todavía estás decidiendo entre placa de inducción o gas, esto pesa en la decisión: el gas no carga el contrato eléctrico. Pero esa comparativa merece su propio artículo.
Protecciones obligatorias en el cuadro eléctrico de la cocina
El cuadro necesita un interruptor general automático (IGA), un diferencial de 30 mA para proteger a las personas y un automático (PIA) por circuito, dimensionado según la sección del cable.
Te lo cuento como funciona de verdad. El IGA es el interruptor grande que corta toda la casa; su calibre tiene que cuadrar con la potencia prevista de la vivienda. Después viene el diferencial, que detecta si se está escapando corriente (por ejemplo, a través de tu cuerpo al tocar un aparato con un defecto) y corta en milésimas de segundo. Para viviendas tiene que ser de alta sensibilidad: 30 mA. Y después, un PIA por circuito: 10 A para luz, 16 A para enchufes, 20 A para el C4, 25 A para el C3. El PIA protege el cable. Si pones un automático de 25 A en un cable de 2,5 mm², el cable se quema antes de que el automático se entere de lo que pasa.
Lo que el típico resumen no explica es la coordinación. Todos los aparatos tienen pequeñas fugas de corriente normales, nada peligrosas. El problema llega cuando cuelgas muchos circuitos de un mismo diferencial: esas fugas se suman y el diferencial salta sin que haya ningún fallo real. El famoso «salta sin motivo». Por eso en grado elevado se pide un diferencial por cada cinco circuitos, y por eso, a mí me parece sensato separar la cocina en su propio diferencial si el cuadro lo permite, aunque estés en básico.
Hay fabricantes de material eléctrico, como Schneider Electric o Hager, que tienen diferenciales pensados para soportar mejor las perturbaciones de aparatos con electrónica: placas de inducción, lavavajillas modernos. Algunos fabricantes de placas, además, indican en el manual qué tipo de diferencial recomiendan. Léelo antes de que el electricista cierre el cuadro.
Cómo coordinar la instalación eléctrica con el montaje de los muebles de cocina
El electricista va siempre antes que el montador. Rozas, tubos y cajas tienen que estar terminados, comprobados y documentados antes de alicatar y, por supuesto, antes de colgar un solo mueble.
En 7 de cada 10 instalaciones que vemos, el problema no es que la instalación esté mal hecha. Es que está bien hecha pero en el sitio equivocado. El enchufe del lavavajillas queda justo detrás del aparato integrado, sin acceso. La toma del horno cae a la altura de la balda del mueble columna. La caja de registro acaba tapada por un mueble alto y nadie sabe dónde estaba. Nada de eso es un fallo del electricista; es un fallo de orden. Funciona, pero cuando haya que tocarlo vas a tener que desmontar media cocina.
El orden que te recomiendo seguir es este, y no lo cambies: cierra el plano definitivo de la cocina con los modelos concretos de electrodomésticos y sus medidas de hueco (con «más o menos aquí va la nevera» no basta); después marca en la pared, con el plano en la mano y mejor con el montador o el diseñador delante, dónde va cada toma; el electricista abre rozas, pasa tubos y cable y coloca cajas. Antes de tapar nada, haz fotos de cada pared con un metro apoyado en el suelo y en la esquina; comprueba que las cajas de registro quedan en zonas que no van a ir detrás de muebles fijos ni de electrodomésticos empotrados. Se cierran rozas, se alicata o se pinta, se montan los muebles y la encimera, y por último se conectan los mecanismos y los electrodomésticos y se prueba cada circuito desde el cuadro.
Consejo rápido: las fotos de ese paso intermedio guárdalas en una carpeta con el nombre de la vivienda. Dentro de cinco años, cuando quieras colgar una estantería, te ahorrarán agujerear un cable.
Un detalle sobre el lavavajillas integrado y la nevera panelable: su toma suele ir en el mueble de al lado, no detrás. Así puedes desenchufarlos sin sacar el aparato. Si te interesa el tema de los tiempos de obra, en el artículo sobre cuánto se tarda en reformar una cocina verás por qué este orden evita semanas de retraso.
Errores más frecuentes en la instalación eléctrica de una cocina
Los errores que más problemas dan son de dimensionado y de ubicación. Circuitos compartidos, cables finos, protecciones que faltan y enchufes donde no deben ir. Siempre los mismos.
Compartir el C3 con otros aparatos. Colgar el microondas o un enchufe de la encimera de la línea de la placa. El clásico atajo de «ya que pasaba por ahí». No.
Usar sección insuficiente. Cable de 2,5 mm² para un horno porque «era lo que sobraba de la obra». El automático puede no saltar a tiempo y el cable trabaja caliente durante años. Este es el que más me preocupa de toda la lista, porque no da síntomas hasta que da un susto.
Omitir o compartir mal el diferencial de 30 mA. O no lo hay, o hay uno solo para toda la casa con demasiados circuitos y salta cada dos por tres.
No respetar los 50 cm al fregadero y a la placa. Muy habitual en cocinas pequeñas donde falta pared. La solución no es apretar el enchufe; es replantear dónde van las cosas.
Cerrar rozas sin documentar el trazado. Ya lo has visto arriba.
Olvidar la línea del horno en columna. Si cambias de horno bajo encimera a horno torre, el punto de conexión se mueve. Y mucha gente lo descubre con el mueble ya montado.
Tirar de regletas para arreglar la falta de enchufes. Si la primera semana ya tienes una regleta en la encimera, la instalación se quedó corta.
Preguntas frecuentes sobre la instalación eléctrica de una cocina
¿Qué cable se usa para una cocina eléctrica?
Para placa y horno, cable de 6 mm² con automático de 25 A. El resto: 2,5 mm² en enchufes y 4 mm² para el lavavajillas. La longitud del tramo puede obligar a subir sección.
¿Cuántos enchufes necesita una cocina y dónde se colocan?
La norma pide como mínimo 3 bases sobre la encimera (C5) y 2 de uso general (C2), para extractor y frigorífico. Todas fuera del volumen de 50 cm alrededor del fregadero y de la placa. La altura habitual de las de encimera va de 90 a 110 cm del suelo. En la práctica, casi todas las cocinas que se usan a diario necesitan más que el mínimo, sin pasar de 6 tomas en el C5.
¿Puedo hacer la instalación eléctrica de una cocina sin obra si el grado de electrificación es básico?
Depende de lo que ya tengas, no del nombre del grado. Si tu vivienda tiene una instalación eléctrica de una cocina según el reglamento actual con C3, C4 y C5 bien dimensionados, puedes cambiar muebles y electrodomésticos sin tocar paredes. Solo conectar. Pero si la instalación es antigua y la placa de inducción tendría que colgar de un circuito compartido, no hay forma segura de hacerlo sin obra. Imagina una cocina de unos 9 m² donde la vitrocerámica vieja se cambia por una inducción potente y se conecta al mismo cable de siempre: el automático salta cada vez que hierve agua en dos zonas. La solución pasa por tirar una línea nueva desde el cuadro, y eso lo hace un instalador autorizado (que te entrega el boletín al terminar). A veces se puede pasar por canaleta para no hacer rozas, lo que reduce mucho la obra, aunque estéticamente no a todo el mundo le convence.
Recomendación del experto sobre instalación eléctrica de una cocina
Si solo te quedas con una idea: decide la electricidad con el plano de muebles y los electrodomésticos ya elegidos, nunca antes. La mayoría de los problemas vienen de cables bien puestos en un sitio que luego no encaja. Y si tu instalación es anterior al reglamento actual o vas a añadir circuitos, no lo hagas tú: necesitas un instalador autorizado, porque sin su certificado no tendrás la instalación legalizada y puedes tener problemas con el seguro o para cambiar la potencia contratada.
- Calcula la potencia: apunta la potencia de cada electrodoméstico y compara un escenario real de uso simultáneo con tu contrato actual.
- Diseña los circuitos con el plano delante: placa en su C3 exclusivo, horno en línea propia si va en columna, y cuenta los enchufes de encimera para no pasar de 6 en el C5. Pide al instalador que te diga por escrito la sección y el automático de cada línea; si alguna difiere de la tabla de arriba, que te explique por qué (tramo largo, potencia alta). Si no sabe explicarlo, mala señal.
- Ejecuta antes de los muebles: rozas cerradas, fotos con metro hechas y cajas de registro accesibles antes de que llegue el montador.
- Exige papeles al terminar: certificado de instalación registrado, esquema unifilar del cuadro y los circuitos rotulados en cada automático.
«Una cocina bien instalada es la que dentro de diez años sigue funcionando sin que te acuerdes de quién la hizo.»




